Orlando Hurtado

Gualberto Ibarreto es un ladrón

Escrito por Orlando Augusto Hurtado Lara el . Publicado en Orlando Hurtado

Gualberto

¿Qué decir sobre Gualberto Ibarreto? Querido por todos los venezolanos por representar a la voz del pueblo en cualquier escenario que se presenta, no en vano es Patrimonio Cultural Viviente de Venezuela. Sin duda, Gualberto es un ladrón y de los buenos, y esta aseveración no la hago por su famoso tema “El ladrón de tu amor”, sino porque se robó el corazón de todos los que al menos una vez han escuchado el timbre barítono de su voz y su calidad interpretativa.

El Condominio

Escrito por Orlando Augusto Hurtado Lara el . Publicado en Orlando Hurtado

800px Tribunal Barquisimeto

Hace poco leí en las redes sociales una frase que me gustó mucho: “Yo no escogí nacer en Venezuela, sólo tuve la suerte”. En estos momentos tan confusos, leer ese tipo de cosas representa un recordatorio, un llamado de atención que nos refresca la memoria acerca de lo maravillosa que es esta nación.

A tu regreso

Escrito por Orlando Augusto Hurtado Lara el . Publicado en Orlando Hurtado

A 19

Venezuela es un gran país y lo es por su gente. Aplaudo de pie a los que estamos aquí trabajando duro por el desarrollo de la nación. A los que se han ido también los aplaudo de pie por la valentía de asumir nuevos retos y comenzar de cero en un país extraño. Los que estamos aquí luchamos contra las adversidades propias que vivimos en el país y procuramos a fuerza de trabajo erradicarlas; los que se fueron luchan con dedicación por adaptarse a nuevas culturas sin desprenderse de la suya y a la vez ayudar allende nuestras fronteras a los que aquí nos quedamos.

Los amigos de siempre

Escrito por Orlando Augusto Hurtado Lara el . Publicado en Orlando Hurtado

Cunavichero

Suena el timbre y al abrir la puerta, entran poco a poco los compañeros de siempre, esos que en un proceso inconsciente se han ido decantando en el filtro natural de la vida, quedando “atrapados” en ese noble colador que convencionalmente llamamos amistad. Nunca llegan con las manos vacías, pues traen consigo además de la sonrisa, un cargamento de insumos maravillosos para compartir la vida entre melodías, cuentos y reflexiones.